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Pocas veces vemos éste tipo de crímenes, sin dudas es uno de los peores, en donde el propio hijo termina matando al padre, y pocas veces han ocurrido ésta clase de delitos en Baja California Sur. Tal vez sea el único o uno de los pocos que ocurrieron en la ciudad de La Paz.
Lo cierto es que Pedro Alberto Mariscal Contreras, de 21 años de edad, mató a golpes a su padre.
Pedro es un joven con problemas psiquiátricos confirmados: le diagnosticaron esquizofrenia, y lamentablemente los médicos del Hospital Psiquiátrico se equivocaron al dejarlo salir. Salió hace un mes y medio y ayer fue detenido por matar a su padre.
Las “voces en su cabeza” le dijeron que su padre era el mismísimo diablo, y que tenía que matarlo antes del 22 de diciembre de 2012 o sino él (el diablo) “se iba a apoderar de otras personas e iba a pasar algo malo”.
Su padre, Antonio Mariscal Loza, de 55 años de edad, era originario del Distrito Federal, con domicilio en la colonia Santa Fe y trabajaba como maestro de inglés.
Lamentablemente, don Antonio recibió tantos golpes, que le produjo traumatismo facial, lo que le produjo un desangrado, y lo llevó a la anemia aguda, sin que nadie lo auxiliara.
El joven parricida, contó que el sábado al regresar del cine, escuchó las voces que le decían que su padre era el diablo, y que si no hacía nada se iba a apoderar de su cuerpo. Por lo tanto, le golpeó con puños y patadas, y se fue a dormir.
Al otro día, se fue caminando hasta las oficinas de la Policía Ministerial, y en el camino tiró sus zapatos ensangrentados y el teléfono de su padre. Al llegar a las oficinas, contó todo y se entregó.
Los policías y así como personal del Ministerio Público (Fiscalía), fueron hasta el lugar y corroboraron lo dicho por el joven homicida. Allí se encontraba el cuerpo sin vida del padre, quien tenía traumatismo facial y toráxico.
Es lamentable lo sucedido, realmente muy triste, pero debemos recordar que el joven era un enfermo (certificado por el mismo Hospital Psiquiátrico), y por lo tanto, él no podrá ir a la cárcel, puesto que es una persona considerada sin capacidad jurídica, es decir, que no tuvo el discernimiento en el momento de sus actos que estaba haciendo algo mal. Él sólo pensó que estaba haciendo algo bien (matando al diablo que estaba en el cuerpo de su padre).
Por lo tanto, el joven parricida, seguramente será sentenciado a pasar el resto de su vida en un Hospital Psiquiátrico, y no debería tener ningún permiso para salir de forma anticipada, ni por buen comportamiento (ya que demostró su peligrosidad para la sociedad) en el transcurso de su vida.
La Sociedad en su conjunto repudiará éste parricidio, pero también hay que mirar al psiquiatra o la Junta Médica que permitió que éste joven saliera del Hospital Psiquiátrico, puesto que ahí también existe responsabilidad.
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