El 14 de octubre se cumple un año desde que se llevaron a la niña Lisset Soto Salinas. Dedicado a todos los niños desaparecidos.


El 14 de octubre es el Día de la inocencia robada. Bueno, no lo es oficialmente, pero acabo de proponerlo y declararlo.

Es el día en que se llevaron a una hermosa niña sudcaliforniana, arrebatada del corazón una sociedad que no supo cuidarla.

Desde entonces supimos de que, no sólo se llevaron a ésta niña, robando su inocencia y su libertad, sino que también nos dimos cuenta de que nos robaron la inocencia a todos nosotros, pobres ingenuos que no podíamos concebir tanta maldad.

A partir de allí, abrimos los ojos, y descubrimos que la sociedad Somos Todos Nosotros, y cuando roban a un niño o una niña, están robando una parte de nosotros.

Entonces despertamos y nos damos cuenta de que fallamos, y no porque seamos responsables directos, sino de alguna manera, hacemos poco y exigimos menos, pero aun peor, las autoridades no son dignas en ésta materia y tanto los gobernantes, como los legisladores y jueces no dan la cara porque no tienen la talla para salir a hablar y explicarnos porqué hacen tan poco para que no ocurran éstas cosas.

Lamentablemente las autoridades no ponen en práctica las mejores opciones, y los policías no encuentran mucho porque no buscan demasiado.

Ojalá que todos buscaran a los niños desaparecidos como si cada uno de éstos fuera el hijo de un gobernante. Ahí sí tumbarían puertas a patadas, y ahí sí saldrían a dar la cara y a decir que los han encontrado.

Así, esperamos del compromiso de todos, de los medios de comunicación, de la gente, de policías, gobernantes, legisladores y jueces.



¿Otras historias, otras vidas?


Cuando un niño o niña desaparece, nos damos cuenta lo vulnerables que somos. Primero pensamos que éstas cosas no deberían pasar, y después justificamos nuestra ingenuidad diciendo que creiamos que esas cosas no pasaban aquí, que eso de "robar niños" eran mitos de otros lugares, de padres divorciados, o de hijos que se escapaban por su propia voluntad.

No queríamos aceptar que existe otra historia, otras vidas desaparecidas que no forman parte de nuestro entorno, y que viven en la clandestinidad por culpa de psicópatas o de delincuentes vinculados con autoridades corruptas y "clientes" que dan asco. Porque hasta eso, muchos niños son obligados a hacer cosas que jamás habían imaginado.

El robo de niños es un delito que va en aumento, y es un negocio ilícito que les deja mucho dinero a esos malditos "robas-vidas". Y digo "robas-vidas" porque es como si esos delincuentes se convirtieran en homicidas, puesto que aunque no matan, roban la niñez y la bendición de tenerlos cerca, dejando a los padres en un luto eterno.

El 14 de octubre recordemos a Lisset y a través de ella a todos los demás niños, para pensar en positivo de que algún día volverán o al menos para que no sufran en el lugar que estén. Pero también pensemos en los otros miles de niños que ya no tienen identidad, porque no saben siquiera como se llaman y viven vidas que no les pertenecen. U otros niños que ya no tienen ni quiénes los recuerden. Utilicemos el 14 de octubre para pensar en todos ellos, no seamos indiferentes.




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    Publicado en Noticabos: 11/10/2011 | | Valora la información

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