¿Paso a paso?
Prométete a ti mismo que te llegan pensamientos de quitarte la vida, dejarás de lado momentáneamente esas idas y llamarás a la primera persona de la lista y que si esa persona no te toma en serio o no te da el apoyo que necesitas, llamarás a otra.
Habla con las personas que son importantes para ti, y cuéntales lo que te pasa, de forma que puedan estar preparados si aparece una crisis suicida.
Reconoce los síntomas que pueden llevarte a una crisis suicida. Indica que es momento para mimarte y cuidarte, y no parea enfadarte contigo mismo.
Si ya has recibido tratamiento, recuerda que hay distintos tipos de terapia.
A veces hacen falta varios intentos hasta encontrar el tratamiento adecuado para cada persona y hay que tener en cuenta que hay alternativas naturales que pueden venirte muy bien.
Siempre hay otras salidas...
No estás solo...
Nunca pienses que la solución es la muerte.
Siempre recurre a alguien.
Habla de tus sentimientos.
Siempre hay alguien dispuestos a ayudarte.
Existe muchas alternativas, soluciones y oportunidades, solo tienes que cambiar el punto de vista, cambiar el enfoque, comenzar a hacer cosas distintas para no quedarte ensimismado o encerrado en ti mismo.
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